Vietnam
Notarización a distancia: un paso inevitable en la era digital
En el proceso de transformación digital y de reforma de los procedimientos administrativos, mantener la exigencia de presencia física como condición obligatoria en la actividad notarial está comenzando a convertirse en un obstáculo institucional. El problema ya no es si debe permitirse la notarización a distancia, sino cuánto tiempo más se seguirá demorando el reconocimiento de un método que ya se ha convertido en una práctica internacional.
Impulsar la recepción de documentos notariales electrónicos y facilitar los trámites para ciudadanos y empresas
La legislación vietnamita ya ha comenzado a reconocer la notarización electrónica en forma presencial o en modalidad multipunto con intervención de un notario. Sin embargo, la notarización a distancia —en la que el solicitante no necesita acudir a la sede sino que participa a través de un entorno en línea— todavía no está permitida. Este vacío se hace cada vez más evidente a medida que aumenta con fuerza la demanda de transacciones a distancia, especialmente en los ámbitos del comercio, la inversión y los servicios.
Notarización a distancia: un paso inevitable en la era digital -0
La práctica internacional demuestra que la tendencia ya está definida. En Estados Unidos, la notarización a distancia se aplica ampliamente en la mayoría de los estados y se ha convertido en un método oficial, no en una solución provisional. En Europa, Francia la legalizó en 2020 con una plataforma técnica estrictamente controlada; Alemania, aunque más prudente, también la ha permitido en determinadas operaciones empresariales; Estonia la ha implementado de forma integral gracias a su sistema de identificación digital. Incluso países asiáticos como Singapur y Corea del Sur están ampliando progresivamente la verificación a distancia en las transacciones jurídicas.
Cabe destacar que estos países no han reducido los estándares de seguridad jurídica, sino que han cambiado la forma de garantizarla. Si antes la presencia física era el único medio para que el notario verificara la voluntad y la capacidad de las partes, hoy la tecnología permite hacerlo mediante controles más estrictos: verificación de identidad electrónica, observación directa en tiempo real y grabación completa del proceso para su almacenamiento y seguimiento. En muchos aspectos, esta capacidad de control incluso supera al método tradicional.
En esencia, la función notarial no busca confirmar la presencia física, sino garantizar la voluntariedad, la capacidad jurídica y la legalidad de la transacción. La presencia física es solo un medio histórico. Cuando las condiciones técnicas han cambiado, seguir absolutizando ese medio puede conducir a un formalismo conservador que reduzca la eficacia de la propia actividad notarial.
Por supuesto, la notarización a distancia no está exenta de riesgos, desde la suplantación de identidad hasta posibles presiones fuera del campo de observación. Sin embargo, la experiencia internacional demuestra que estos riesgos pueden controlarse mediante tecnología y procedimientos: autenticación en múltiples niveles, grabación obligatoria, almacenamiento de datos electrónicos y mecanismos de trazabilidad. El problema no es eliminar completamente el riesgo, sino gestionarlo en un nivel aceptable, del mismo modo que el derecho ya lo hace en muchos otros ámbitos.
Notarización a distancia: un paso inevitable en la era digital -0
En el contexto de Vietnam, las condiciones básicas ya están preparadas. La base de datos nacional de población, el sistema de identificación electrónica, la firma digital y la infraestructura digital se están desarrollando progresivamente. El mayor obstáculo actual no es la tecnología, sino que el marco jurídico todavía no se ha adaptado a la realidad.
Seguir sin reconocer la notarización a distancia aumentará los costos de cumplimiento, prolongará los tiempos de las transacciones y generará una descoordinación entre el derecho y la economía digital. Por el contrario, si se diseña y se controla adecuadamente, puede convertirse en una herramienta eficaz para mejorar la calidad de los servicios públicos y ampliar el acceso jurídico para ciudadanos y empresas.
El enfoque adecuado no es permitirla de manera general inmediata, sino implementarla de forma gradual y prudente. En primer lugar, podría aplicarse de manera experimental a transacciones simples, acompañada de condiciones estrictas en materia de verificación de identidad, grabación y control de la plataforma técnica. Sobre esa base, se podría ampliar progresivamente el alcance cuando el sistema funcione de manera estable.
La reforma institucional no puede ir demasiado tiempo por detrás de la realidad. La notarización a distancia ya no es una opción experimental, sino un paso inevitable en el desarrollo de la actividad notarial en la era digital. Reconocer y regular este modelo cuanto antes no solo responderá a las necesidades prácticas, sino que también demostrará la capacidad de adaptación del sistema jurídico ante los rápidos cambios de la sociedad.
VER NOTA: https://cand.com.vn/Kinh-te/cong-chung-tu-xa-buoc-phat-trien-tat-yeu-trong-ky-nguyen-so-i801312/
