Marruecos

Los notarios frente a los ciberataques: una profesión en busca de protección

Dotar a la profesión notarial de un seguro que cubra los riesgos cibernéticos fue uno de los primeros temas planteados durante la Jornada de estudio organizada recientemente en Béni Mellal, bajo el tema “Seguridad contractual, seguridad digital y protección de los datos personales”.

En torno a esta prioridad, notarios, magistrados y expertos analizaron las exigencias que surgen de la transición digital, antes de formular varias recomendaciones destinadas a reforzar la protección de los datos, asegurar los archivos y adaptar el marco jurídico a las evoluciones tecnológicas.

Las discusiones insistieron en la necesaria convergencia entre reforma legislativa, modernización de las prácticas y fortalecimiento de la confianza, siguiendo las altas orientaciones de Su Majestad el Rey Mohammed VI en materia de modernización de la justicia.

Desafíos contemporáneos: seguridad y digitalización

En este sentido, los intercambios pusieron de relieve las nuevas

exigencias que el avance de lo digital impone a las profesiones jurídicas. La ciberseguridad ocupa un lugar determinante: preservación de archivos electrónicos, control de intentos de intrusión y garantía de una trazabilidad impecable de los actos auténticos forman un conjunto de obligaciones que requieren vigilancia constante. Paralelamente, la gestión de los datos personales recibe una atención particular, destacando el papel esencial de la Comisión Nacional de Protección de Datos de Carácter Personal, cuyo acompañamiento sigue siendo indispensable para adaptar las prácticas a los estándares requeridos. Asimismo, se subrayó la complementariedad decisiva entre notarios y magistrados: a los primeros les corresponde la autenticidad y la seguridad contractual; a los segundos, la seguridad judicial y la protección efectiva de los derechos.

Reformas legislativas y transición digital

Más allá del diagnóstico compartido, los trabajos dieron lugar a varias recomendaciones destinadas a actualizar el marco jurídico. Con el fin de dotar a la profesión de un dispositivo normativo acorde con las exigencias de rapidez, fiabilidad y seguridad que acompañan esta transformación, se propuso corregir la versión árabe del artículo 418 del Código de Obligaciones y Contratos para alinearla con la versión francesa, acelerar la revisión de la Ley 32.09 con el fin de integrar la firma electrónica y la firma electrónica segura a distancia, y revisar el artículo 889-1 para precisar los efectos del poder auténtico entre las partes y respecto de terceros.

Otra propuesta formulada fue la necesidad de instaurar un seguro profesional que cubra los riesgos cibernéticos, destinado a proteger los archivos digitales notariales y garantizar la continuidad del servicio. Esta recomendación fue acompañada de un llamado a reforzar la cooperación con la Comisión Nacional de Protección de Datos de Carácter Personal para asegurar una gestión más rigurosa de los datos y una conformidad estricta con las exigencias nacionales.

Transacciones inmobiliarias y confianza jurídica

Dado que el sector inmobiliario sigue siendo un pilar esencial de la economía nacional, los participantes recomendaron firmemente la creación de un registro nacional electrónico de contratos preliminares y promesas de venta, a fin de asegurar una trazabilidad completa de los compromisos. También destacaron la importancia de distinguir claramente los efectos entre las partes y los efectos frente a terceros en el marco de la publicidad inmobiliaria, al tiempo que llamaron a la creación de un Fondo de garantía inmobiliaria destinado a indemnizar a las víctimas de fraude o falsificación. Por último, la revisión del artículo 2 del Código de Derechos Reales fue presentada como un paso esencial para reforzar la protección de los titulares inscritos de buena fe.

VER NOTA: https://lematin.ma/nation/risques-cybernetiques-la-profession-des-notaires-en-quete-de-protection/315502