Brasil
Autocuratela en 2026: cómo las personas mayores y los administradores de bienes pueden garantizar sus derechos en el registro notarial
En 2026, surge un nuevo recurso para quienes desean garantizar que se respeten sus deseos en caso de pérdida de capacidad: la autocuratela, formalizada mediante escritura pública en notarías. Esta medida permite a cualquier persona indicar por adelantado quién la representará en caso de que pierda total o parcialmente su capacidad.
La medida, cobra relevancia, especialmente para las personas mayores y quienes administran patrimonios, empresas, inversiones o contratos.
¿Qué es la autocuraduría y cómo funciona?
La autocuraduría es un instrumento jurídico que permite a una persona designar a uno o varios curadores de su confianza para que la representen en caso de incapacidad. El proceso se formaliza en la notaría, mediante escritura pública, y la elección del curador puede hacerse con antelación.
Aunque la curatela aún necesita aprobación judicial basada en informes médicos, tener una escritura pública facilita el proceso judicial, ya que proporciona un documento formal con las preferencias de la persona.
Cómo formalizar la autocuraduría en la notaría: paso a paso
Elección del curador: el ciudadano debe elegir quién será su curador, que puede ser un familiar, un amigo de confianza, un socio o cualquier persona apta para el cargo.
Documentación necesaria: el interesado debe acudir a la notaría con sus documentos personales y declarar su voluntad de nombrar al curador.
Verificación del notario: El notario verificará que el acto esté libre de vicios y que el declarante comprenda su decisión.
Registro: Tras la verificación, la escritura pública se registrará en la notaría y se archivará, pudiendo consultarse cuando sea necesario.
¿Quién puede ser designado curador?
El curador no tiene por qué ser un familiar directo. Muchos eligen a cónyuges, hijos adultos, amigos o incluso socios de empresas. Lo importante es que la persona elegida sea de confianza y tenga capacidad civil para asumir esa responsabilidad.
Consejos importantes:
Hable con la persona elegida: Antes de formalizar la autocuraduría, es esencial alinear sus expectativas con el futuro curador y asegurarse de que esté dispuesto a asumir esa función.
Indique sustitutos: para garantizar que el proceso sea eficiente, puede ser útil indicar un sustituto en caso de que el curador no pueda cumplir con la función.
Impacto de la Disposición 206/2025
La Disposición n.º 206/2025 refuerza la validez de la autocuraduría, proporcionando mayor autonomía y privacidad al ciudadano, al tiempo que mantiene la supervisión judicial en caso de disputa o conflicto. La disposición establece la obligación de consultar la Censec (base nacional de actos notariales), garantizando que el documento sea accesible durante los procesos de interdicción.
Conclusión: planifique su futuro con antelación
La autocuraduría es una forma eficaz de planificar el futuro, especialmente para las personas mayores y los administradores de patrimonios. Al formalizar su voluntad con antelación, evita conflictos y se asegura de que se respeten sus deseos en caso de incapacidad.
