Lituania

La filtración de datos del Centro de Registros pone de manifiesto la importancia de los notarios en el sistema jurídico

La información difundida públicamente sobre la filtración de datos del Centro de Registros ha generado preocupación entre muchos ciudadanos respecto de la seguridad de sus datos personales y de las posibles amenazas para su patrimonio. Una de las preguntas más frecuentes ha sido si la obtención ilícita de esos datos permitiría transferir ilegalmente bienes inmuebles o celebrar otros actos jurídicos.

La Cámara de Notarios de Lituania subraya que el sistema de actuaciones notariales vigente en el país constituye una de las principales garantías jurídicas para impedir este tipo de situaciones. Incluso si determinados datos personales y patrimoniales cayeran en manos indebidas, ello no sería suficiente para realizar actos jurídicos o transferir la propiedad de bienes inmuebles.

El notario, garante de la protección jurídica

Según el presidente de la Cámara de Notarios de Lituania, esta desafortunada situación demuestra con claridad la importante función que desempeñan los notarios dentro del sistema jurídico. «La obligación de cada notario, antes de autorizar cualquier acto, de comprobar su legalidad, la voluntad de las partes, su identidad y que el bien objeto de la transmisión pertenezca efectivamente a quien pretende transferirlo constituye una de las principales garantías existentes en Lituania para impedir el uso indebido de datos personales y patrimoniales obtenidos ilícitamente. Los notarios son un eslabón preventivo cuyo objetivo es evitar posibles infracciones antes de que se produzcan daños. Con frecuencia, este trabajo pasa inadvertido para la sociedad precisamente porque los riesgos potenciales se detienen de forma anticipada, y algunos ciudadanos pueden pensar que el notario simplemente «pone una firma»».

Los archivos notariales: una protección fiable incluso en caso de pérdida de datos

La Cámara de Notarios de Lituania también destaca que los notarios no solo desempeñan una función preventiva, sino que además cumplen una importante labor de conservación documental. Cada actuación notarial y cada acto autorizado por un notario se archivan conforme a lo establecido por la ley.

Los registros notariales y los testamentos se conservan durante 100 años; los documentos relativos a transmisiones de bienes inmuebles, hipotecas, capitulaciones matrimoniales y expedientes sucesorios, durante 75 años; y los poderes, durante 10 años contados desde el vencimiento de su vigencia.

Incluso en situaciones excepcionales en las que determinados datos de los registros estatales se perdieran o resultaran dañados, la documentación conservada por los notarios permitiría reconstruir el historial de las transacciones y otros datos jurídicamente relevantes.

VER NOTA: https://www.notarurumai.lt/naujienos/registru-centro-duomenu-nutekejimas-atskleidzia-notaru-svarba-teisineje-sistemoje/1042